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Directora de Acicae y del AIC-Automotive Intelligence Center
El sector de automoción tiene un carácter estratégico en las economías modernas por su impacto en el tejido industrial y en la sociedad en general.
Territorios como Euskadi juegan un papel muy importante porque poseen una tradición industrial relevante relacionada con automoción que les hace altamente competitivos en distintas áreas, y les convierte en aliados estratégicos de sus clientes a escala global.
Sin embargo, en el momento actual, el sector se encuentra en una situación de transformación por la suma de factores como la transición energética hacia la electrificación de vehículos, con cierta ralentización en el lanzamiento de vehículos por las reticencias de los consumidores; la imposición por parte de Estados Unidos de aranceles y la entrada con fuerza de competidores chinos en los mercados europeos. Todo esto hace que la situación del sector sea inestable y lo seguirá siendo en los próximos años.
En cualquier caso, debemos ser fríos en el análisis, ya que es una industria muy curtida, con grandes profesionales a todos los niveles, que han afrontado con éxito otras situaciones complicadas no tan lejanas.
Además, pocos sectores apuestan tanto por la innovación y por el talento como el sector de automoción. Innovación entendida como un cambio de actitud dispuesta a integrar conocimiento y convertirlo en valor diferencial. Talento como la capacidad de crear y potenciar las capacidades de las personas, de los actuales y futuros profesionales.
Para ello, es necesario contar con un contexto que facilite ambos objetivos de manera organizada pero también natural. Nada mejor que el propio ejemplo del entorno sea el que facilite el desarrollo en estas cualidades tan relevantes.
Por ello Bizkaia es un lugar idóneo para la innovación y el talento pues, entre otros instrumentos, cuenta con el AIC-Automotive Intelligence Center, centro europeo de generación de valor para el sector de la movilidad basado en un concepto de innovación abierta donde las empresas mejoran su competitividad por medio de la cooperación.
Este concepto tan moderno lo hace bajo una orientación de mercado, integrando actividades de distinta naturaleza en diferentes vertientes: personas, desarrollando los mejores profesionales; procesos, liderando tecnologías avanzadas de fabricación; y productos, impulsando el conocimiento en los requerimientos de los futuros vehículos.
Y, en este contexto, destaca la labor de su Academia, donde se forma en las necesidades actuales de la industria de automoción y se anticipan las futuras, integrando distintas capacidades y perfiles profesionales. Por eso, desde AIC hacemos mucho hincapié en trabajar desde edades tempranas y acompañamos a los futuros profesionales en todo su recorrido formativo, desde los 8 hasta los 25 años, con distintos programas como Summer Camps o el Master Experto en Automoción. Tampoco nos olvidamos de los actuales profesionales, a los que formamos en las últimas tendencias para que puedan seguir siendo competitivos en los próximos años.
Por todo ello, aun en un contexto de cambio, contar con el sector de automoción supone apostar por una industria sólida, con empleo cualificado, con empresas principalmente globalizadas y con una alta capacidad de generación de valor.
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