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Panorama global de la industria del acero: entre desafíos y transformación

Asier San Millán

Asier San Millán

Director general de Siderex

El año 2024 ha sido un periodo muy importante para la industria del acero a nivel global. En este periodo, el sector se ha enfrentado a una combinación de retos y oportunidades, en un entorno económico, geopolítico y ambiental que continúa transformándose con rapidez. La producción y el comercio del acero se han posicionado como aspectos fundamentales en el contexto económico mundial, generando importantes debates sobre la capacidad del sector para adaptarse a las nuevas realidades.

Uno de los principales desafíos ha sido la inestabilidad en los costes de las materias primas y las interrupciones en las cadenas de suministro, elementos que han dificultado la estabilidad en los niveles de producción. Además, las tensiones comerciales entre las principales potencias han afectado el comercio global del acero, creando incertidumbre en los mercados. Del mismo modo, las fusiones corporativas, especialmente en Asia, donde los principales productores de acero se concentran en China, han generado una sobrecapacidad instalada a nivel global, lo que representa un desafío para el sector debido al riesgo de desequilibrio entre la oferta y la demanda.

Por otro lado, la creciente apuesta por la sostenibilidad ha impulsado un enfoque más responsable en la producción siderúrgica. Se continúa promoviendo la adopción de tecnologías más limpias y procesos ecoeficientes, reafirmando el compromiso del sector con la reducción del impacto ambiental y el desarrollo sostenible.

En cuanto a la facturación, 2024 ha sido un año de cambios en los mercados internacionales del acero. La fluctuación en la demanda, junto con la variabilidad en los precios, ha planteado desafíos para las empresas del sector. Sin embargo, han surgido oportunidades en mercados emergentes, donde el crecimiento económico ha impulsado la necesidad de productos de acero. La capacidad de adaptación de las empresas ha sido clave para mantener la rentabilidad en un contexto de incertidumbre.

Del mismo modo, tampoco se puede obviar la capacitación del personal de las empresas y cómo el sector debe incorporar talento cualificado para hacer frente a todos los retos a los que el sector siderúrgico se tiene que enfrentar.

No menos importante, destacar que el acero del futuro se encuentra ante varios desafíos en cuanto a su digitalización, ya que necesita adaptarse a esta nueva realidad para mantener su competitividad. La implementación de tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial, ofrece numerosas oportunidades para aumentar la eficiencia y la productividad en toda la cadena de valor.

El curso 2025 ha comenzado revuelto, donde la Administración Trump está siendo el protagonista con sus medidas proteccionistas y como éstas van a cambiar el flujo comercial del comercio del acero.

En este sentido, necesitamos más que nunca una política industrial proactiva en la UE si queremos disponer de una industria competitiva teniendo en cuenta que nos están afectando factores externos que no podemos controlar, donde China no está impulsando la descarbonización o cómo las diferentes situaciones pueden afectar no solo al sector siderúrgico, sino también a sectores cliente clave para nuestro sector como el de la automoción, la eólica o la construcción.

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