Secciones
Servicios
Destacamos
Edición
Director general corporativo de Banca Mayorista de Kutxabank
El éxito de una sociedad se mide por el de sus empresas y por sus empresarias y empresarios. Un tejido empresarial, el de Euskadi, que aúna el espíritu emprendedor, que ha configurado durante décadas una industria en muchos sectores de vanguardia, la capacidad de esfuerzo para sacar las cosas adelante y la contribución activa en la creación de ecosistemas para sumar capacidades y fortalezas y abordar los retos del día a día. Concluimos 2024 con un entorno macroeconómico razonable, una actividad económica en crecimiento y una relativa resiliencia de la industria. Y todo ello, con una situación de desapalancamiento de nuestras empresas y un entorno de tipos de interés más bajos, que favorecen la reactivación del crédito y el impulso inversor.
Avanzando ya en 2025, a los retos del día a día se le ha sumado un creciente nivel de incertidumbre, generado por la estrategia arancelaria de Estados Unidos, que está estresando las relaciones comerciales mundiales y la competitividad exportadora de nuestras empresas, trayendo una elevada volatilidad a los mercados.
La empresa y la industria afronta otras grandes revoluciones que están redefiniendo el status quo global: tecnología e inteligencia artificial –como herramienta imprescindible para la competitividad–, la geopolítica y el nuevo orden mundial, la guerra arancelaria y el proteccionismo, el envejecimiento de la población en las economías avanzadas y un gran debate sobre el crecimiento económico y la sostenibilidad.
A estas grandes revoluciones se suman los retos estructurales que debe hacer frente la Unión Europea, relacionados con la seguridad, la desindustrialización, el cambio climático, la independencia energética y la competitividad, abordando una simplificación de la regulación para competir en un mercado globalizado y consolidar las bases de nuestro desarrollo a medio y largo plazo.
En este complejo contexto internacional, encontramos en Euskadi planes de acción sustentados en los pilares sobre los que durante décadas hemos levantado la base social y económica de nuestra sociedad, como son la inversión y la innovación.
A este propósito, la reindustrialización y la competitividad, responden iniciativas como son las ayudas a la industria vasca, principalmente a las pymes, y la Alianza Financiera Vasca; una iniciativa que aúna la suma de lo público y lo privado para activar todas las capacidades; la creación de vehículos mixtos, para impulsar proyectos y atraer, también, capital externo; y la orientación de inversiones financieras a la transformación económica de Euskadi, en sectores como el tecnológico, la industria y las infraestructuras científicas y energéticas.
Un propósito en el que estamos involucrados y que se suman a otros ámbitos de acción que constatan que Kutxabank apuesta por la empresa y la industria y que esta apuesta va en serio.
Nuestro plan estratégico Benetan 2025-2027 prevé un crecimiento de la inversión crediticia en empresas del 35% en tres años. También define una apuesta estratégica por la financiación sostenible –cada vez más demandada por nuestras empresas– que prevemos supere a 2027 los 10.000 millones de euros.
La financiación tradicional se verá reforzada por otras fórmulas como la inversión en empresas a largo plazo, con la puesta en marcha de Indar Kartera, un vehículo con el que dinamizaremos el tejido económico e industrial, impulsando iniciativas empresariales estratégicas.
Publicidad